Consejos a Ellauri
Y hoy hablo a los orientales,y también al Presidente,que se trate sabiamentede suprimir tantos males;y tuitos seamos igualessin reparar la color,pa que unidos al reedorde este pabellón glorioso,alumbre eterno repososu puro y brillante sol.
Te hundes suelo queridoen un cañadón sin fondo,esto lo dice un redondoque nunca letrao ha sido.No es juersa, ser escrebidopara conocer el maly veo Patria orientalque siguiendo en ese rumbo,como mamao dando tumbosvas por un caleagüesal.
No hay más remedio a tus penas,no hay más corte a tus tormentos,no hay atage a tus lamentossi no rompes tus cadenas:hoy te tienen como agenalos hombres sin corazón,que su sola aspiraciónes pegarse donde hay plata,y te arrastran por la pata.A tu ruina y destruición.
Yo soy un triste paisanoque pa lay soy gallo ciego,pero a naide me le ayegopa que me tienda la mano;gracias a Dios soy livianopara poder trabajar.Y eso no me ha de faltarpor los güesos de mi agüela,nunca seré sanguijuelaque el oro me haga pegar.
Nunca almita se lo imploro,don Ellaura, el Presidente,que lo rodee esa gentepara chuparle el tesoro,le prosiarán más que loropara hacerlo convencer,y si logran otenerlo que piden, ¡Cristo mío!Me lo sambuyen a un ríoo lo cuelgan de un cordel,
Sea güeno, con los güenos,castigue fiero a los malos,no sirve atacarlos al palocuando el torsal es ageno.El coraje es el terrenoque usté debe de pisar,y no se deje atrasarpor gefes, ni por menistros,sino como a santo cristome lo han de crucificar.
Menudee sin compaciónal que sea insobordinao,dende el último soldaohasta el que lleva galón.Dé, a quien tenga, la rasóndejesé de compadradas,cuando la gente es malvadacaigales por sobre el lomoansí como cai a plomoel agua de una quebrada.
Entre fuita aquella genteque usté sólo es quien elije,en la openión no se afijesino que sea entiligente,honrada, y tan delijenteque haga feliz a esta tierratan destruida por la guerra,y siembra güena semillaque ansina, se verán trillashasta en la cumbre e la sierra.
Castigue de corazón,al que tenga mucho empeñoensoliviar a su dueñolo que es de su posesiónnunca le dé salvaciónal que es vorás y cuatrero,y verá el gran hormiguerode ladrones acabar.Y a gritos se oirá alabarsu gobierno justiciero.
A los gefes dé de bajaque a costa de los soldaos,en poco tiempo han llenaolas maletas y la caja.Si el pasmo no les atajaa quien manda batallones,le han de cobrar las racionespara gente nunca vista;pero jamás verá en listaque por hambre hay reserciones.
Ni con su hermano se caseen custiones de servicio,pongale freno al desquiciopa que naide se propase,y nunca dejo que pasen,las cuentas sin revisar.Eso lo debe mirar,con doble vidro en los ojos,sino, tal vez que los piojospor güeyes le hagan pasar.
Larguesé de sopetóncuando el clarín toque diana,a la lista de mañanaen cualesquier batallón.Y allí verá esa ocasióncomo el número ha mermao,de los nombres que le han daoni con la mitá se encuentra.Y el resto en la caja dentradel que el apunte ha llevao.
Enseñelé como a niñoal gefe más copetudo,que con la lay nunca pudoni la hermandá, ni el cariño.Tome el ejemplo en Patiño,que con sueldos y raciones,aforró bien los riñonesllenó la pansa y belsico.Mientras tanto sus milicosfinaban de privaciones.
Con albertencia y con mañaescuelas mande poner,para que pueda aprenderel gaucho de la campaña;porque es disgracia tamañaen tiempos tan alentaos,ver tanto prioyo negaomás duro que una muraya,que sólo marcan sus rayascon la hoja del embenao.
Con los pobres no sea durocuando le falten razones,ni largue contribucionesque los pongan en apuros,si usté lo hace, yo le juroen nombre de la gauchada,que no ha de faltarle nadapara que viva tranquilo,y siempre hallará un asiloen medio a la paisanada.
Atráquele a los Pulperosuna multa cada mes,y descuélguese con tresa los carros bolicheros,que son los más pijoterosy amigos de mogoyarnunca nos quieren fiary son ellos porque lauchas,hay que pelarles la chanchapa que apriendan a tratar.
El pingo de la naciónlleveló siempre tranquiando,sólo vayale aflojandoen busca de la ocasiónno largue de sopetónpueden cortarse las riendas,al ñudo es que usté se priendasi su flete se desboca,tal vez le raje la cocaande ni el diantre lo atienda.
Aunque se li haga aparceromil alforsas en el cejo,oiga paciente el consejoque quiere darle un matrero:nunca se apegue al dinerodel país; para no pecar,hagaló siempre taparde modo que no se vea,y el pueblo oriental no creaque usté es capás de uñatiar.
Pa final de tanta prosa,al que salga redomón,mandeló sin compasióna lo el coronel Mendoza;que allí con yerbas sabrosasel genio le domará,y mansito quedará,como el humilde cordero.Esto es lo último aparceroque le pido y me dará.
Me ha puesto ya ronco el cantotiro al suelo la guitarra,si he sido un poco chicharra.La causa son mis quebrantos,sepan que Luciano Santoscomo pueta y payador,le ha de correr al mejorsin mirar tiro ni cancha;y el que quiera la revanchase la dará este cantor.
Sólo respeto a un amigoque le soy lial como un perro,es el gaucho Martín Fierroy con orgullo lo digo,yo cabrestiando lo sigoy siempre lo he de seguir.Juntitos hemos de dirsiguiendo el mesmo destino,que orientales y argentinossiempre aliaos han de vivir.
Pues luchando como hermanosen mil combates nos vimos,y a los tiranos hundimosy a la patria rescatamos.Gloriosos lauros ganamosande el libre batayó,Paysandú e Ituzaingóson recuerdos inmortales.¡Y con sangre las señalesde nuestra unión se marcó!
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