Soneto verde

Es todo verde: el Iris que en pos del aguacerode cumbre á cumbre tiéndese—soberbio arco triunfal—al cielo trueca en lámina de pavonado aceroal derramar su glauco, lumíneo y espectral.

¡Qué verde el abanico del alto cocoterol¡qué verde la onda trémula que afluye al bejucal!¡qué verde el guacamayo que aturde por parlero!¡qué verde el romerillo que cubre mi jacal!

La gama de los verdes el bosque ha empenumbrado;el Sol, como la flama de gran ponchera, ha dadoá todo un misterioso y eclógico verdor....

¡Tú sólo, niña rubia, perdida en el boscaje,eres la nota de oro del vesperal paisaje,nota que inspira al Títiro alado, al ruiseñor!

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