A la señorita Matilde R.
Huye la dorada puertade una existencia que ignoras,que en este Edén que ya adoras,no entre lirios se despierta.Si en tu cándido deliriote place nuestra existencia,nunca sepa tu inocenciaque esta vida es... el martirio.
Huye la dorada puertade una existencia que ignoras,que en este Edén que ya adoras,no entre lirios se despierta.Si en tu cándido deliriote place nuestra existencia,nunca sepa tu inocenciaque esta vida es... el martirio.
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