A orillas del río
A la orilla de un río, arrastrándose llegandos soldados heridos: beben ávidamente;uno, rota la mano, rota el otro la frente,y después a una charla candorosa se entregan.
— Yo vengo de Siberia —dice el uno—, me dieroneste fusil. «Pelea del Zar por la grandeza»,me ordenaron, so pena de perder la cabeza.— A mí por Alemania, por el Kaiser me hirieron.
— En mi aldea, allá lejos, al Zar yo no vi nunca.— Y yo tampoco al Kaiser. ¡Miserable labriego,ya para nada sirvo con esta mano trunca!
— Yo, pobre campesino, sólo aspiro al descanso...Y del campo en el dulce y vesperal sosiego,sigue corriendo el río indiferente y manso...
1917.
Comments
Loading comments…