El reloj de la iglesia
El río se desangra por invisibles venasy a veces por lo denso parece que se para.¡De cuántas sollozantes y ominosas escenasfué testigo su linfa, ayer tranquila y clara!
Resuenan por las calles monásticas los sablesy proyecta la luna sombras escurridizas:sombras escurridizas de gentes miserables,sin hogar y famélicas, las ropas hechas trizas.
Sin cabeza, a lo lejos, maltrecho el campanario,que vigilaba el llano, sombrío se destacay clavado en el muro del templo milenario
del reloj el cuadrante, que se paró marcandola hora —como en brusca parálisis cardíaca—¡la hora inolvidable del bombardeo nefando!
1915.
Comments
Loading comments…