Las tres musas últimas castellanas 023

Esta yedra anudada que camina y en verde laberinto comprende la estatura del álamo que ofende, pues cuanto le acaricia, le arruina,

si es abrazo o prisión, no determina la vista, que al frondoso lago atiende: el tronco sólo, si es favor, entiende, o cárcel que le esconde y que le inclina.

¡Ay, Lisi!, quien me viere enriquecido con alta adoración de tu hermosura, y de tan nobles penas asistido,

pregunte a mi pasión y a mi ventura, y sabrá que es prisión de mi sentido lo que juzga blasón de mi locura.

Comments

Loading comments…