Las tres musas últimas castellanas 059

Lloro mientras el sol alumbra, y cuando descansan en silencio los mortales torno a llorar; renuévanse mis males, y así paso mi tiempo sollozando.

En triste humor los ojos voy gastando, y el corazón en penas desiguales; sólo a mí, entre los otros animales, no me concede paz de Amor el bando.

Desde el un sol al otro, ¡ay, fe perdida!, y de una sombra a otra, siempre lloro en esta muerte que llamamos vida.

Perdí mi libertad y mi tesoro; perdiose mi esperanza de atrevida. ¡Triste de mí, que mi verdugo adoro!

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