A mi corazón

¡Corazón! ¡Corazón! ¿Por qué suspiras?¿Por qué los muros de tu cárcel bates?Es imposible, corazón.... ¡Deliras!Infeliz corazón, en vano lates!

Siempre contuve tu ímpetu violentodesde que pude conocer el mundo;siempre fui sordo a tu amoroso acento,sin tener compasión de tu ¡ay! profundo.

¿Sabes por qué? Tras vanas ilusiones(ilusiones no más, bien lo sabía)quisiste ir como otros corazonesa buscar, necio... ¿qué?, lo que no había.

A buscar el amor... amor no se halla;a buscar la virtud... la virtud, menos;por eso yo te opuse firme valla,y no tuviste días de horror llenos.

Conozco el mundo y sé la red que tiende:su mano oculta enherbolada viraa cuya punta el corazón aprendelo que va del amor a la mentira...

Y tú querías con ardor vehementelanzarte al mundo, ciego en el engaño;ibas a perecer, pobre inocente,al filo de su arma, el desengaño...

¡No, jamás corazón! Cese tu acento;calma tu afán, desecha la esperanza;ese bien que demanda tu lamentoes un bien que en el mundo no se alcanza.

¡La virtud! ¡La virtud!... es vano nombre;sonar la oirás en nuestra impura boca,pero en verdad no la conoce el hombreni responde a su voz cuando la invoca.

¡El amor! ¡El amor! Dulce consuelo,supremo goce de la humana vida,única flor que aromatiza el suelo,felicidad del cielo descendida...

Mas, otra vez, oh corazón, suspirasy el fuerte muro de tu cárcel bates.¡Es imposible, corazón!... ¡Deliras!¡Infeliz corazón, en vano lates!

Comments

Loading comments…