Un cuento
Está Lisete, la Infantina,cerca del mar,escuchando la sonatinacrepuscular.
Y una azafata dice: Dueñate contaréuna leyenda, alba risueña,que yo me sé.
Responde la niña con leve,dulce mohín,y ya impaciente mueve el breve,rojo chapín.
—El viejo Rey de la Isla de Oroposeíaun rubio y cándido tesoro—luz y ambrosía—.
Y ese divino tesoro erauna hija linda;celosa estaba la Primaverade la Princesa Rosalinda.
Mil Príncipes iban a verlay enloquecíanapenas su faz color de perlarosa veían...
Pero la niña era curiosay, cierta vez, quiso mirarla espuma que el Alba sonrosadel viejo mar.
Y sola fuese hasta la orilla...mejor no fuera,porque al mirar tal maravillaen la ribera,robósela un monstruo marinoy Poseidónguardó a la niña en submarinoterreón.
¡Y cuando la negra mar delira,se pone a llorar,como una vaga y dulce liracrepuscular!
Comments
Loading comments…