Historia de Cádiz

Baladas españolas

Cuando el vencedor de Anteomares y tierras corría,de la humana fantasíatraslado y símbolo fiel,En medio del Occeanodetuvo su heroica planta,roca audaz que se levantacomo arabesco dosel.

Maceta de gayas floresregada por las espumas;lecho de nieblas y brumas,donde los genios del mar,En las noches silenciosasvienen en conchas marinasen brazos de las ondinasmuellemente a reposar.

Irguió el buen dios la cabezade tantos lauros ceñida,y la vista complacidaen torno suyo tendió.Un cielo de ondas y espumassonriendo a la bonanza,y un edén en lontananza,con alborozo miró.

Guadalquivir, coronadocomo las ricas doncellas,de frutos y flores bellasse casa allí con el mar.Ciñendo la verde oliva,como vencido guerrero,de vencedor altanerolas plantas viene a besar.

Sólo entre el Tigris y el Eúfrates,do Adán y Eva moraron,ojos nacidos hallaronparaíso como aquél.Hiere el dios la dura rocacon su clava omnipotente,y mar, roca y tierra sienteestremecidos por él.

Rocas, tierra y mar a un puntodesgarrando sus entrañascon sacudidas estrañas,y fantástico vaivén,Abortaron mil visionesimpalpables, indecisas,siervas ante el dios sumisas,y diosas ellas también.

En concha rutilantetirada por sirenas,apareció radiantela diosa del amor.Ondas, espumas, arenas,abriéndole van camino;y un genio marinolas brisas serenascon himno divinode Venus puebla en loor.

Como la rosa guardala perla de rocío,que allá en la noche pardael cefirillo fríoen su lánguido cáliz vertió,al seno de alabastroestrecha Venus al ciego amor,astro que engendra luz de otro astro,luna que roba su luz al sol.

En carro guerrero,cual golpe de aceroque en chispas ardientes abrasa la mar,el rostro bravío,ferrado atavíoostenta Mavorte de Venus a par.Las ondas agitadashuyeron asustadasal mirar en su espejo sombríola lanza ponderosa,la espada valerosa,como olímpicos rayos fulgurar.

Más veloz que el pensamientocruzando la fantasía,surge en la región vacíarara, espantosa visión.Un dios con alas: -sus ojosen el seno de la tierraven los tesoros que encierra,y los arranca a traición.

Sus manos siempre crispadascomo al contar del dinero,ostentan uñas de aceropara guardarlo quizás.Si fuera un cristal su frentenúmeros viéranse y sumas,que hasta del mar las espumascompra y vende al que da más.

De los dioses mensajero,y hermano en poder y esenciaél es dios de la elocuenciay del comercio también;y acaso su nombre invocanen impías oracionesbandoleros y ladronesque sin amparo se ven.

Cual faro que brota inmóvilentre tinieblas y olas,más inmóvil, cuando ellasmás lo envuelven, más lo azotan,a su rugir, impávido,sereno ante su cólera,y con su espuma haciéndosemagnífica corona,brotó el dios de las aguasen su imperial carroza.Blande el tridente,los brutos doma.y desde el medio del mara Hércules escucha hablar.HÉRCULESDel Olimpo moradores,de mar y tierra señores,hijos de Júpiter caros;venid, que quiero mostrarosla mansión de mis amores.

En menosprecio tendrélos trabajos que emprendí,y los lauros que alcancé,si dejar no logro aquílarga memoria de mí.

Mi fama asombre a la gente,y pase la mar cerúlea,no por ser yo dios potente;por vivir eternamenteen una ciudad hercúlea.

VENUSYo en rosasla poblaré:yo hermosasa sus mujeres haré.Mi copia en ellaquiero dejar,dádiva suma,gloria sin par.Que nazca de la espumaCádiz la bella,corte del mar.

HÉRCULESNo en valde la palma ganasa las diosas tus hermanasen hermosura y poder...Gaditanas, gaditanas,¡oh qué hermosas vais a ser!

MARTEEn la recónditafutura edad,su cuna tendrá y tálamoaquí la libertad.

En fuego bélicotodo varón,siempre sentirá ardérselesu noble corazón.

Brazo fortísimotendrá también,que humille de los déspotasla vil altiva sien.

Y acento mágicopara gritardel Betis hasta el Pírene:¡viva la libertad!

MERCURIOEl oro, que es el poder:le he de traer.sobre las olas del mara fuerza de navegar.

Yo haré que nazca un hombreque al mundo asombre,rompiendo del mar azulla flotante barrera de tul.

Y allí otro mundonuevo, fecundosus entrañas abrirá,y de perlas y de oroinagotable tesoropor tributo le dará.

HÉRCULESCon tanta hermosura,con tanta grandeza,con tanta bravura,con tanta riqueza...ya logro dejar aquímemoria digna de mí.

NEPTUNO¡Ea!¡sea!

Hiere la roca con su tridente,y cual sirena que de repentehombros y pechos saca al cantar,nace en la espuma, blanca y riente,Cádiz la bella, corte del mar.

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